Rallar la cebolla e incorporarla al cazo pequeño con el aceite. Pochar hasta que esté blanda. Tiempo provisional: unos 10 minutos, pendiente de ajustar.
- Cebolla 1 unidad grande
- Aceite de oliva virgen extra 30 ml

Rallar la cebolla e incorporarla al cazo pequeño con el aceite. Pochar hasta que esté blanda. Tiempo provisional: unos 10 minutos, pendiente de ajustar.
Añadir el tomate frito y reducir hasta que quede espeso, casi como una mermelada y sin líquido suelto, removiendo de vez en cuando. Empezar durante esta reducción los dos pasos de la crema de parmesano.
Mientras reduce el tomate, poner la nata a temperatura ambiente en la jarra de Mycook. Calentar a 100 °C, velocidad 2, destapada.
Añadir 100 g de parmesano rallado o cortado fino. Cocinar a 100 °C, velocidad 2, destapada. Reservar la crema.
Calentar 4 litros de agua con 30 ml de sal en la olla a presión sin tapa. Cuando hierva, añadir los macarrones y cocer según el tiempo del envase, manteniendo la olla destapada.
Apagar el fuego y dejar los macarrones dentro del agua durante 2 minutos.
Colar los macarrones y extenderlos en una bandeja grande y ancha, sin que se monten entre sí. Dejar enfriar.
Mientras se enfrían los macarrones, hacer el secreto ibérico a la plancha en la sartén mediana, a potencia aproximada 7, hasta que esté hecho. Cortarlo en tiras pequeñas y reservar.
Precalentar el horno con grill a 160 °C. Mientras se calienta, montar los macarrones como indica el paso siguiente.
Sobre una bandeja de horno, colocar un molde cuadrado o rectangular. Montar una capa plana de macarrones bien colocados, cubrir con la salsa de tomate y repartir la carne. Añadir otra capa de macarrones, verter la crema de parmesano y terminar con los 40 g restantes de parmesano rallado.
Gratinar a 160 °C durante 5–7 minutos, como prueba pendiente de ajustar. El aviso a los 5 minutos indica que hay que comprobar el dorado; retirar en cuanto empiece a dorarse.
Introducir una pala debajo del molde, pasar al plato de presentación y desmoldar con cuidado antes de servir.